Menú Principal

Rutas y Senderos

Desde nuestros cortijos rurales puedes seguir dos de las más famosas rutas que pasan por la provincia de Granada: Sendero de Gran Recorrido GR-7 y Sendero de la Alpujarra GR-142.

En la primera etapa del recorrido, el sendero GR-142 pasa por la puerta de nuestro cortijo, por la Venta de los Herradores:

 Cruzamos todo el pueblo de Lanjarón (dirección este) por su calle principal, que era el antiguo Camino Real que unía Granada con la Alpujarra. 

La carretera, tras cruzar un par de arroyos y dejar el sendero GR-7 que sube a Cañar, la abandonamos, y subimos por una pista que en un principio está cementada, siguiendo el mismo camino que el que se utiliza en la romería a la Ermita el día de la Cruz de mayo (el día 3). Dejamos esta pista algo mas arriba, tras una amplia curva. Y así tomamos una vereda que, con un bonito empedrado y sobre unas rocas, nos subirá a la Ermita del Tajo de la Cruz.

Eduardo Castro nos cuenta que “en estos pagos solían celebrarse los más sonados aquelarres de toda la comarca. Por este motivo, en la última década del s. XVIII, se colocó una cruz sobre el peñasco más elevado del promontorio con el propósito de defender aquel paso obligado hacia la Alpujarra de las supuestas brujas que allí se reunían y sus temidas tropelías nocturnas”.

Dejando el Peñón de la Cruz, seguimos una pista subiendo entre olivos, sin tomar desvíos segundarios a la derecha, y llegamos a divisar otra hermosa panorámica: hacia el sur vemos el valle del Guadalfeo rodeado de empinadas montañas. A la izquierda dejamos otro desvío que sube hasta lo alto del Cerro, este ahora coronado por numerosas y altas antenas para los teléfonos móviles.

Pronto llegamos a la pista que tomamos inicialmente, donde atraviesa en alto una acequia. Es la acequia de los Machos, la misma que hemos cruzamos en la Ermita del Tajo de la Cruz.

Así llegamos hasta la Venta de los Herradores, y siguiendo por ésta la seguimos recta, dejando los distintos desvíos a los lados, encontrando que el porte de la vegetación empieza a ser mas bajo. Estamos en la máxima altura de esta ruta. Unos eucaliptos y unas acacias son los últimos árboles altos que sobresalen. A unos 150 m. de estos árboles que se encuentran junto a un corral de ganado, dejamos la pista, cuando empieza ya a casi llanear y poco antes de que a esta le salga un ramal. Aquí este sendero toca al GR-7, ya se divisa arriba el pueblo de Cáñar, y más adelante aparecerá el de Soportújar. Nosotros seguimos por una vereda con olor a lavanda y romero.

Pasados unos almendros aparece a la izquierda una fuente que a través de una goma trae el agua de su nacimiento que vemos algo mas arriba, junto a unos juncos y una higuera.

En esta zona rocosa de caliza, dejando a la izquierda un cortijo con animales, divisamos ya Órgiva en medio de su frondoso valle. Comenzaremos a bajar, cada vez más bruscamente, hacia el pueblo. Y así llegamos al río Sucio. Se le conoce así porque se enturbia mas arriba con unas vetas de “launa”, tierra arcillosa de color grisáceo que se utiliza para los terraos de las casas por su alto grado de impermeabilidad.

Bajamos por el margen izquierdo del río, y a unos 900 metros llegamos a la carretera, junto a la barriada de Las Barreras. Con este nombre se le conoce también a este río.

La carretera, que tomamos a la izquierda, la dejamos al llegar a una casa en la que pone: “Se curan verrugas, herpes, sinusitis, etc.”. Desde aquí, una vereda nos lleva a Órgiva.